Ángel Lorenzo Cachazo | Martivillí
D.O Rueda, Pozaldez, Valladolid, Castilla y León.
Clima
Continental
Año Fundación:
1988
Altitud:
800 - 840 Metros
Superficie de viñedo:
45 Hectáreas
Uva blanca:
Verdejo, Sauvignon Blanc, Viura
Pluviometría anual:
400 Milímetros
Producción anual:
>500.000 botellas
Tipo de Suelos:
Pardo | Calcio | Pedregoso | Magnesio
Formación del viñedo:
En Espaldera
Viñador: Javier Lorenzo
"Vino, enséñame el arte de ver mi propia historia"
Ángel Lorenzo Cachazo fundó esta bodega en 1988 en Pozaldez, Valladolid, dando continuidad a una tradición que ya practicaban su padre y generaciones anteriores de la familia. Mucho antes de que existiera la bodega tal y como se conoce hoy, sus abuelos y bisabuelos cuidaban ya estos mismos viñedos, elaborando vino en antiguas bodegas subterráneas de la conocida como "Tierra de Medina", una zona que vivió su momento de mayor esplendor con las históricas Ferias de Medina del Campo. Pozaldez está integrado en la D.O. Rueda, la primera denominación de origen española dedicada a vinos blancos. El municipio se encuentra a apenas siete kilómetros de La Seca, en pleno corazón de la denominación, sobre los característicos cascajos de cuarcita que definen buena parte de estos terrenos. Tres elementos explican el carácter de los vinos de la zona: la uva verdejo, autóctona de Rueda desde hace siglos, el clima continental y estos suelos pedregosos. La inauguración de unas instalaciones más modernas marcó un punto de inflexión en la forma de elaborar: la bodega apostó por técnicas más actuales para producir blancos contemporáneos, sin renunciar a lo esencial, una selección rigurosa de la uva procedente de viñedo propio. Los viñedos fueron plantados por Javier Lorenzo, quien seleccionó personalmente los mejores terrenos y un clon de verdejo antiguo y propio de la zona. Se reparten entre los términos de Pozaldez, Pozal de Gallinas y Rodilana, en los pagos de El Sotillo, El Poleo y El Millón, sobre tierras pardas, ricas en calcio y magnesio, con una pedregosidad que favorece la aireación del suelo y el drenaje del agua de lluvia. Situados entre los 700 y los 800 metros de altitud, en terrenos llanos pero elevados bañados por el Duero, estos viñedos están sometidos a inviernos largos y fríos, primaveras breves y veranos calurosos y secos. El factor decisivo, sin embargo, es la amplia oscilación térmica entre el día y la noche, especialmente marcada en agosto, que junto con la altitud y la pedregosidad del suelo permite una maduración pausada de la uva y un equilibrio preciso entre azúcar y acidez. La vendimia se realiza de forma mecánica y, de manera habitual, durante la noche: la ausencia de luz y las bajas temperaturas nocturnas ayudan a evitar la oxidación del mosto, lo que repercute directamente en la calidad final del vino. El verdejo es, con diferencia, la variedad predominante en la bodega, con un 85 % de la producción, acompañado de sauvignon blanc y viura. De esta combinación de viñedo, suelo y oficio nace Martivillí Verdejo, el vino más reconocido de la casa y monovarietal 100 % verdejo, que ha terminado por dar nombre con el que muchos identifican hoy a la propia bodega.





