MICAELA, VINOS DE PUEBLO

Actualizado: 12 de dic de 2019


Son dos proyectos personales de Micaela Rubio, la cual cuenta con el apoyo de su marido Aurelio García, enólogo reconocido de dilatada trayectoria. Aunque son vinos muy diferentes, variedades muy distintas, Bobal y Garnacha, en ambos proyectos hay bastantes puntos en común. La filosofía de trabajo para la elaboración de vinos es la misma, y esta forma de trabajar los viñedos y entender los vinos persigue unos objetivos, los cuales se detallan a continuación:

  • Objetivos:

Las zonas elegidas se caracterizan porque tienen una variedad autóctona que está arraigada a esa zona, como ocurre con la Bobal en la zona de la Ribera del Júcar, y en la parte alta de la Sierra de Gredos con la Garnacha. "Esto nos ofrece la posibilidad de poder trabajar con viñedos viejos que nos permiten trasmitir más fácilmente la identidad del terruño a nuestros vinos", afirman Aurelio y Micaela.

La experiencia en el sector por parte de los integrantes del proyecto, permite interpretar la variedad en cada zona y los suelos de cada parcela, separando las vinificaciones en función del terruño de los diferentes viñedos. Se trabaja sólo con viñedos propios o gestionados por Aurelio y Micaela, donde se practica una viticultura natural.

La elaboración es poco intervencionista, buscando que la variedad y los suelos expresen la tipicidad del viñedo.

Después de viajar a las zonas vitícolas más prestigiosas del mundo, Micaela y Aurelio buscan desarrollar sus propios proyectos en zonas con un gran potencial para hacer vinos singulares.

Uno de los proyectos que están desarrollando está en la provincia de Cuenca, su tierra natal, junto al río Júcar, entre los pueblos de Casas de Benítez y Pozoamargo, y está basado en la uva Bobal.

El otro proyecto se está desarrollando en Ávila, en los municipios de Navatalgordo, Villanueva de Ávila y Burgohondo, en la parte de más altitud de la Sierra de Gredos, donde se trabaja con la variedad Garnacha.

Ambos proyectos son de producciones muy reducidas, apenas 5.000 botellas de Garnacha y 8.000 de Bobal. La idea es que los vinos de ambos proyectos sean de pequeñas producciones.

  • Proyecto Bobal:

Viñedos de más de 60 años, en los municipios de Pozoamargo y Casas de Benítez, junto al río Júcar, en el sureste de la provincia de Cuenca. Zona muy interesante, pues estos pueblos están muy próximos al río, el cual ha dejado huella en la conformación de los suelos donde están ubicados los viñedos, de forma que hay gran variabilidad en la composición del suelo de unas parcelas a otras.

- "El Reflejo de Mikaela":

Vino elaborado con viñas de más de 60 años, representa el carácter del vino de pueblo. La bobal en esta zona, al tener suelos de arena y grava, se caracteriza por presentar una gran carga frutal y un paso por boca caracterizado por el frescor y la elegancia.

En la elaboración del vino, se usa entre un 6% y 8% de Macabeo y Albillo, las cuales están plantadas entre las cepas de Bobal. El aporte de variedades blancas aumenta el carácter frutal y disminuye el carácter tánico del vino, consiguiendo un vino agradable de beber.

Tiene un envejecimiento de 12 meses en barricas de roble francés de 300 y 500 litros. Una producción aproximada de 4.500 botellas.

- "Mikaela Bobal":

Elaborado con viñedos de más de 80 años, situados sobre suelos arcillo-calcáreos, con una superficie de canto rodado que caracteriza a los viñedos de la zona; dicha capa de canto rodado evita la evaporación de la humedad de la capa de arcilla, esto es fundamental para que la planta trabaje en la época de maduración, de forma que el tanino de la uva alcance una maduración completa. La bobal, en estas condiciones, muestra un tanino dulce y elegante.

Crianza en barricas de 500 litros durante 18 meses, con una producción de 2.100 botellas.

- "La Infanta by Mikaela":

Este vino está elaborado a partir de un solo viñedo plantado en el año 1922, sobre suelos arcillosos y calcáreos con canto rodado en la superficie. Está envejecido durante 18 meses en barrica nueva de roble francés de 500 litros.

Es un viñedo mágico, con un marco de plantación más denso de lo habitual en la zona, suelos poco profundos y con gran capacidad para expresar la mineralidad y singularidad de este viñedo. La parcela consta de unos 4.200 metros cuadrados y tan sólo salen al mercado 470 botellas entre botellas de 75 cl y botellas de 150 cl.

  • Proyecto Garnacha:

Viñedos con más de 70 años, en la sierra de Gredos, a más de 1.100 metros de altitud. Estos vinos se elaboran con viñedos de los municipios de la Sierra de Gredos ubicados a mayor altitud sobre el nivel del mar.

- "+ Altitud":

Viñedos ubicados en los municipios de Navatalgordo, Villanueva de Ávila y Burgohondo, con una edad mínima de 65 años. Este vino representa la zona, es un vino de pueblo, según Micaela: “Es el equivalente al vino de village de zonas como Borgoña o el Loira, es la representación genérica de la Garnacha en viñedos de más de 1.100 metros de altitud, y buscamos hacer el vino que se hacía con estos viñedos antiguamente, el vino que los habitantes de la zona siempre han bebido, para ello usamos gran parte de uva entera en la elaboración de este vino, tal y como elaboraban los antiguos vinificadores de estos viñedos.” Los suelos de estos viñedos son, principalmente, arenas graníticas.

Envejecido durante 14 meses en barricas de 500 litros. Con una producción de 4.100 botellas. Se puso a la venta a finales de

noviembre de 2018 y tan sólo quedan 50 botellas.

- "Alto de la Cruz":

Elaborado a partir de tres pequeñas parcelas de unos 85 años de edad, con una orientación Oeste, situadas a 1.150 metros de altitud, los suelos también son de arenas graníticas.

Envejecido en barricas de 500 litros durante 14 meses. 1070 botellas de 75 cl y 70 mágnum son la producción de este vino de paraje.

#viticultura #enologia #vino

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