FRANCISCO BARONA

Vinos de cepas centenarias

 

Se puede decir que FRANCISCO BARONA ha nacido debajo de las cepas. Lleva el viñedo en las venas, su padre es viticultor, su abuelo y bisabuelo también lo eran. Su pasión por la viña y el vino hace que viaje a Burdeos, alli se licenciará en viticultura y enología, obteniendo los reconocidos títulos de BTS VO y DNO.

Después de trabajar en varias bodegas de prestigio mundial, Francia, EEUU y Sudáfrica, en 2009 regresa como enólogo a la Ribera del Duero, tierra donde nació y creció entre viñedos.

En 2010, con tan solo 25 años, convencido de encontrarse en la mejor región vitícola del mundo, comienza a desarrollar una idea que tenía en mente desde hace tiempo: recuperar viñedos centenarios de la Ribera del Duero y elaborar vinos singulares, auténticos y diferentes.

En 2011 con sus primeros ahorros y sin temblarle el pulso, compra 5 majuelos de cepa vieja, en 3 pueblos distintos, 5 GRAND CRUS que todos los años le sorprendían de lo buenos que eran, viñas pequeñas de muy bajas producciones, uvas que eran vendidas a la prestigiosa bodega Vega Sicilia.

En 2014 elabora su primer vino tinto, muy personal y con su propio nombre FRANCISCO BARONA.

Francisco Barona cuenta con 26 hectáreas de cepa vieja en propiedad. 28 GRAND CRUS plantados entre 1908 y 1948. Cepas de Tinto Fino en su mayoría conviviendo en armonía con garnachas, valencianas, monastreles, albillos y jaenes.

A la viña se la cuida con mucha responsabilidad oficio y pasión. Se trabaja siempre de forma ecológica y respetando los ritmos cósmicos. No se utilizan herbicidas ni plaguicidas químicos, el uso de azufres y cobres es muy limitado.

La viña utiliza sus propios sistemas naturales de defensa para combatir las enfermedades, ayudándola cuando lo requiere con preparados naturales de plantas como la valeriana, ajo, ajenjo, manzanilla, espliego, salvia, cola de caballo, ortiga o canela.

El suelo se mantiene con cubierta vegetal y sin arar durante el otoño, invierno y primavera, lo que permite aumentar la vida de éste y mejorar la nutrición de la planta.

Durante el verano el suelo se mantienen labrado para evitar la pérdida de agua. Las cepas se trabajan con la mayor vegetación posible. No se practican despuntes ni desnietados, lo que permite que los racimos maduren a la sombra, consiguiendo mayor acidez y mejor equilibrio en los vinos.

En el mes de agosto y coincidiendo con el envero, se realiza una selección de racimos, retirando de la cepa aquellos que van retrasados en la maduración.

 

Los vinos de Francisco Barona se crean en el viñedo. Por eso el proceso de elaboración es artesanal, natural y muy poco intervencionista.

La vendimia se realiza en cajas de 12 kilos y por variedades. La recepción al depósito se realiza por gravedad.

La fermentación alcohólica arranca de forma espontánea con las levaduras propias de la uva. No se utilizan correctores de acidez ni otros productos enológicos. Los vinos son trabajados durante el encubado mínimamente de forma manual y una vez al día.

La fermentación malolactica se realiza siempre en barricas de roble francés nuevas. La crianza se realiza en barricas de roble francés nuevas entre 15 y 20 meses en función de la añada.

Los vinos se embotellan siempre en primavera sin clarificar ni filtrar.

Denominación de Origen
Ribera del Duero
Localidad
Pedrosa de Duero, Burgos
Altitud
844 Metros
 
 
  • Facebook Social Icon
  • YouTube
  • Instagram Social Icon
Suscríbete a nuestro boletín

© 2019, pagina creada por Pifema S.L